El sendero tiene su inicio en el centro urbano de Baiona y discurre por las estribaciones de los Montes da Groba, llegando a una altitud de 420 m. El recorrido por las parroquias nos acerca a los distintos ejemplos de construcción y de ocupación del espacio existente en las pequeñas villas gallegas el casco antiguo, las casas construidas en los años 60 y 70, las urbanizaciones actuales de casas adosadas y las construcciones que obedecen a las necesidades del mundo rural. Una vez pasados los núcleos habitados, el camino discurre a través de antiguas calzadas empedradas y de pistas forestales construidas para la explotación maderera. De vez en cuando, la pendiente anima a relajar el paso y descansar. En Campos y en Outeiro dos Lameiros son numerosos los petroglifos grabados en la roca que nos retraen a tiempos en los que el ser humano vivía más integrado con su entorno. Los petroglifos son grabados rupestres de la Edad de Bronce, practicados en la roca y expuestos al aire libre. Son manifestaciones del arte más primitivo que, en Galicia, tienden a concentrarse en la provincia de Pontevedra. En esta zona, los motivos más repetidos son combinaciones circulares, espirales, laberintos, ciervos, serpientes y caballos. En Chan da Lagoa, los árboles, los prados y el área de descanso invitan a tomarse un respiro y reponer las fuerzas necesarias para volver a Baiona. De nuevo en el casco urbano, no hay que dejar de visitar éste armónico conjunto monumental. |