La marca valora la atención, la decoración, la conservación del edificio, los servicios y la adaptación al entorno, entre otros aspectos puntuables
Como en los hoteles, las casas rurales también tienen su clasificación, aunque las estrellas se convierten en unas espigas. Un símbolo del mundo rural, el fruto del cereal de los campos agrícolas, da nombre al distintivo por el que las casas rurales medirán su calidad. Exportada de Francia, esta marca de calidad para las casas rurales está promovida por la Asociación Española de Turismo Rural (Asetur), que agrupa a más de 4.000 establecimientos de todo el país, incluido los socios de Acaltur, organizaciones castellano y leonesa a la que pertenece Apatur (Asociación Palentina de Turismo Rural).
Esta asociación de ámbito provincial entregó ayer los distintivos a ocho casas rurales palentinas, con las que ya son 16 las que disponen de la clasificación de espigas. Como en los hoteles, una casa rural puede estar clasificada entre una y cinco espigas. Lo que se valora con ellas es la atención al cliente, los espacios comunes y las habitaciones, la decoración, la conservación del edificio, la calidad del servicio, los servicios extras y la adaptación de la casa al entorno.
La Asociación Palentina de Turismo Rural, que preside Isabel de Prado, tiene un ámbito provincial y 41 socios que gestionan 50 establecimientos, con una oferta global de 400 plazas. Isabel destacó ayer la importancia de que ocho casas rurales palentinas dispongan del nuevo distintivo, que se empezó a aplicar en el 2007, siguiendo un modelo francés. 16 establecimientos pertenecientes a Apatur son poseedores de espigas: hay uno de cinco, cuatro de cuatro y el resto tienen tres espigas. En el conjunto del país, los establecimientos con algún tipo de espigas suman 645, de los cuales 210 se encuentran en Castilla y León.
El objetivo de las espigas es, según la presidenta de la asociación Apatur, facilitar a los clientes y a los intermediarios turísticos una información sobre el nivel de equipamiento y servicios que ofrecen las casas rurales.
La entrega de las placas con las espigas se celebró en el Centro Cultural Provincial, en un acto que sirvió para presentar en Palencia este distintivo. El presidente de Acaltur, Javier Herrera, explicó las características de esta iniciativa de medición de la calidad de las casas rurales y destacó la importancia de la colaboración de las empresas con las administraciones públicas, «que siempre deben ir de la mano para promocionar el sector».
Por su parte, la presidenta del Patronato Provincial de Turismo, Inmaculada Rojo, destacó al abrir el acto que las casas rurales de Palencia trabajan con «profesionalidad, calidad y buen hacer», además de «buscar un contaco personal». Rojo, que anunció la próxima aparición de una guía de establecimientos de toda la provincia que editará la Diputación, abogó por trabajar juntos la institución provincial y las asociaciones del sector «para que la oferta sea más potente». La guía de casas rurales que saldrá a la luz en breve servirá, según la diputada de Turismo, para promocionar las casas palentinas en las ferias y otros acontecimientos a los que acude la Diputación.
Rojo valoró las importancia de estos establecimientos en el medio rural. «Ante el declive de los sectores económicos tradicionales, como la agricultura y la ganadería, el turismo rural se ha convertido en un complemento importante y en una salida para que el medio rural no decaiga más y mejore», aseguró la presidenta del Patronato Provincial de Turismo.