Turismo Rural en España
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El frío salva al Pirineo
El clima ha sido el mejor aliado del hotel de montaña al atraer a los clientes que dudaban entre esquí o playa | El viernes y el sábado se colgó el cartel de completo y la ocupación media en las zonas de nieve será del 85%
Si hay que abrigarse, mejor hacerlo en el Pirineo que en la playa. El sector turístico de las zonas de montaña ha superado con nota las vacaciones de Semana Santa. El gran aliado ha sido el clima, ya que la bajada de las temperaturas, además de favorecer las condiciones para la práctica del esquí, ha llevado también al Pirineo a muchos turistas que habían dejado para el último momento la elección entre playa o montaña. Las noches del viernes y el sábado superaron las mejores expectativas y muchos establecimientos ubicados en zonas cercanas a las pistas de esquí colgaron el cartel de completo.
La ocupación media de los cuatro días de vacaciones será, sin embargo, más baja y rondará el 85%. "Son las cifras que preveíamos y, por lo tanto, estamos satisfechos", afirma Juan Antonio Serrano, presidente de la Federación de Hostelería de Lleida. La prueba de esta buena ocupación era evidente el viernes y ayer en las pistas de esquí. La afluencia de clientes ha sido incluso mayor de la esperada, indican desde esos complejos. Baqueira-Beret había recibido entre el lunes y ayer alrededor de 40.000 esquiadores, tal y como indica Josep Albos, del área de marketing. En Masella (Cerdanya), han tenido, entre el viernes y el sábado, más de diez mil clientes, informa la portavoz de la estación, Maite Martí, mientras que Boí-Taüll confía recibir esta Semana Santa más de siete mil esquiadores, según afirma Jordi Sabaté, consejero delegado del complejo de la Alta Ribagorça.
Lo único que puede aguar el final de fiesta es el mal tiempo, ya que ayer empezó a nevar en las cotas más altas de la montaña y la previsión era que la nieve cayera durante la pasada madrugada en latitudes de sólo mil metros. Ese empeoramiento del tiempo, después de tres días con más ratos de sol que nubes en la mayoría de estaciones de esquí, podría ahuyentar a muchos turistas que podrían irse hoy, en vez de hacerlo el lunes, augura Juan Antonio Serrano. El sector hotelero aún no se atreve, sin embargo, a valorar si esta Semana Santa será mejor que la del año pasado –cuando el país vivía en plena crisis económica– pero se dan por satisfechos con las cifras conseguidas.
La Semana Santa es la única época del año –cuando todavía están abiertas las pistas de esquí– en la que se entremezclan, en un mismo destino, los diferentes perfiles del turista que visita las zonas de montaña. En el Pirineo puede verse estos días a esquiadores, senderistas, aficionados a los deportes de aventura, amantes del paisaje o la cultura o a aquellos turistas que sólo buscan un rincón tranquilo y silencioso.
Juan Antonio Serrano, presidente de la Federación de Hostelería de Lleida, indica que esta mezcla de perfiles de turistas obliga a los complejos a esforzarse para ofrecer todas las actividades que pueden realizarse en estas fechas en el Pirineo.
El esquiador de Semana Santa tampoco es tan fiel a las pistas como el cliente del resto del año. Mientras que en las vacaciones de Navidad el esquiador sube todos los días a pistas, haga buen o mal tiempo, en primavera ese aficionado compagina el esquí con otras actividades. El Viernes Santo, por ejemplo, Baqueira-Beret recibió diez mil visitas, mientras que ayer, sábado, esa cifra se redujo hasta siete mil. Esos esquiadores no se habían ido del valle, por lo que queda claro que dedicaron ese día a otras actividades.
Juan Antonio Serrano añade que las buenas cifras de ocupación se han repetido también en otras zonas de montaña, más alejadas de las estaciones de esquí. Esa afluencia de turistas también se ha ajustado a las previsiones en comarcas, como las de los dos Pallars, donde acaba de arrancar la campaña de deportes de aventura. Entre esos aficionados hay también algunos esquiadores que compaginan las dos actividades en los días que duran las vacaciones. La Semana Santa es también el arranque de otro turismo, relacionado con la naturaleza, que atrae a lo largo del año, en la Ribagorça y los Pallars, a casi tantos clientes como el el esquí. Son las visitas al parque nacional d'Aigüestortes. El viernes y el sábado se vio mucho movimiento en las paradas de taxis –ubicadas en Boí (Alta Ribagorça) y Espot (Pallars Sobirà)– que llevan a los turistas hasta los lagos más accesibles de este paraje natural. Las personas que visitaron a última hora de la tarde de ayer este parque nacional se vieron sorprendidos por la repentina bajada de temperaturas y hasta pudieron ver algún copo de nieve.
Este ambiente invernal, ideal para la práctica del esquí y que ha favorecido la afluencia de turistas en la montaña, podría provocar ahora un retorno precipitado. Si el tiempo empeora aún más, con las nevadas anunciadas a sólo mil metros de altura, la situación se complicaría en las carreteras del Pirineo, por las que estos días circulan miles de automóviles. Y muchos de esos turistas que tenían previsto irse el lunes adelantarían a hoy el viaje de vuelta a casa.
El turismo rural de las comarcas del interior también confía, por su parte, en cerrar la Semana Santa con una buena ocupación. En el caso de los negocios rurales ubicados en las zonas de montaña la ocupación ha rozado el lleno, tal como indica Inés, propietaria de la casa rural Cal Corral, de Taüll. Los clientes de estos establecimientos suelen reservar con mucho tiempo de antelación y, por norma general, la clientela es muy fiel. Lo que más cuesta, en zonas alejadas de los grandes focos turísticos, es arrancar este tipo de negocios.
La Semana Santa suele ser la fecha ideal para darse a conocer. Hace unos unos meses ha abierto puertas el hotel Ca La Fineta, en El Vilosell, en el corazón de las Garrigues. Su propietario, Ricard Estradé, afirma que estos días ha colgado también el cartel de completo, como muchas casas rurales. En su caso las reservas se hicieron con mucha antelación, al contrario de lo que ocurre en los hoteles de las zonas de montaña, cercanos a las estaciones de esquí, donde las demandas se hacen a última hora. Enlace Web07-04-2010 - Escrito por:
espaciorural (ADMINISTRADOR)
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