La oferta de turismo rural y agroturismos se ha triplicado
En el año 1997 había seis establecimientos con 87 camas en total y en la actualidad son 17, con 286 camas. Además, se están tramitando 13 nuevas solicitudes para Eivissa y dos para la isla de Formentera.
El turismo en el medio rural ha ido ampliando progresivamente la oferta en las islas, con un elevado ritmo de crecimiento desde sus inicios y más concretamente desde que se inició la regulación en abril de 1991». Así lo explica el estudio sobre este tipo de oferta elaborado por el Govern y que revela que si en 1991 se contaba con cinco establecimientos en todo Balears que ofrecían 43 plazas, en el año 95 había 55 establecimientos con 624 plazas; el 2001, 25 con 1.782 plazas y en el año 2005 eran ya 309 establecimientos con 3.592 plazas.
En el caso de Eivissa, el menor desarrollo del turismo rural, sobre todo en comparación con Mallorca, «se suele atribuir no al régimen de propiedad de la tierra sino a los requisitos de amplitud de las fincas, ya que en una gran mayoría no cumplen las exigencias mínimas de 25.000 metros cuadrados para los agroturismos y 50.000 metros cuadrados para los hoteles rurales», indica el informe.
En Formentera los requisitos se han reducido a 20.000 metros en el primer caso y a 30.000 en el segundo en el PTI, lo que permitirá sacar adelante algún establecimiento, ya que por el momento no cuenta con ninguno.
Para potenciar esta oferta de alojamiento y hacerla más competitiva, el estudio considera que «debe mejorar la oferta complementaria y efectuar una buena campaña promocional, con ayudas para desestacionalizar la actividad y publicitarla entre mercados nuevos».
Por otra parte, se remarca también «la necesidad de posibilitar el acceso a internet desde todos los establecimientos, algo que permita una mejor comercialización a través de la red».
Además, el estudio considera que «como idea utópica» se habría de plantear que el turismo en el medio rural fuese gestionado «por personas o empresarios que pertenezcan a la comunidad balear para que se respetase la esencia y la tradición balear, cosa que no sucede con los establecimientos de los propietarios extranjeros». Para los empresarios que no se adapten a los preceptos tradicionales y de identidad balear «debería crearse una figura de alojamiento específica».
02-01-2008 - Escrito por:
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