Turismo Rural en España

La tierra no es del hombre, el hombre es de la tierra.

Foro de Turismo Rural


INDICE / F O R O  G E N E R A L / En Colsa viven cuatro

Foro de Cantabria

En Colsa viven cuatro
Compartir en Facebook

El pedáneo, su mujer y una pareja joven son los únicos habitantes del pueblo
La apertura de una casa rural hace una década rescató a la localidad, ubicada en el Valle del Saja, del abandono


Encajado en la parte alta del Valle del Saja encontramos Colsa, un pueblo que durante muchos años permaneció abandonado, y la única visita que recibía era la de los ganaderos y sus reses. Hace ahora diez años se construyó una casa rural que, además de haber sido un reclamo turístico, ha invitado a otros a fijar allí su residencia a pesar de la soledad. Actualmente viven de manera permanente dos parejas, una ya mayor y otra joven que parece que no quiere saber nada del mundanal ruido, o al menos eso aparenta. Llamar a la puerta de su casa es como intentar frotar la lámpara maravillosa para que aparezca el genio, sabemos que está dentro pero es difícil que salga.

Desde Cabezón de la Sal la carretera CA-180 remonta en paralelo el Río Saja atravesando pueblos típicos montañeses. Ya llegando al desvío hacia Bárcena Mayor, el paisaje se torna bucólico. Un cartel indica la dirección hacia Colsa, sólo quedan cuatro kilómetros. Tras cruzar el puente y dejando atrás una casa de cuento con molino, empieza a abrirse una carretera entre un frondoso bosque con unas curvas de infarto.

Para Luis Prieto Fernández, el pedáneo de Colsa, y una de las cuatro personas que actualmente viven allí de manera permanente, lo de esta carretera no es ningún inconveniente. Reconoce que cada vez que empieza a nevar tienen una máquina quitanieves trabajando y tirando sal, por lo que a pesar de los 40 centímetros de espesor que se acumularon en el transcurso del último temporal en esta zona, no llegaron a quedarse incomunicados. Colsa se haya a 730 metros sobre el nivel del mar.

Amadeo es otra de las personas que a diario se deja ver por el pueblo. Sube andando desde Los Tojos a echar un vistazo a la casa rural que regenta. Él y Luis son de los pocos que nacieron en el pueblo y que siguen vivos; de esto hará unos 60 ó 70 años. Parece mentira que un entorno tan aislado, donde uno espera encontrarse a gente hosca, encuentre a dos hombres tan presumidos, que ni siquiera quieren concretar su edad. Ambos irradian felicidad.

Amadeo dice que Colsa «es el mejor pueblo de España y parte del extranjero». Luis se ríe y está de acuerdo. Comentan que en este pueblo no les hace falta de nada. Las casas tienen agua corriente y luz desde el año 1959, y encima este año, como novedad, estrenan servicio de Correos, «todo un lujo».


El paso de Foramontanos


Estos dos amigos de la infancia estuvieron viviendo durante muchos años en el País Vasco trabajando en una empresa de rodamientos, pero llegada la edad de la jubilación decidieron volver a este pequeño municipio, que según explican «es de los más viejos del antiguo Concejo de Coalda». Amadeo asegura que «antaño por allí transcurría el verdadero paso a Foramontanos, que recorría Renedo, Llendemozó (pueblo en la actualidad totalmente deshabitado), Correpoco y la Peña Colsa. Es el camino por donde antiguamente pasaban los carros hacia Castilla».

Prueba del esplendor de épocas pasadas y del fervor religioso se encuentra la ermita de la Virgen de las Nieves, actualmente en ruinas, que data del siglo XVIII. A las afueras del pueblo también existe una fuente de época visigoda. Ambas construcciones certifican la antigüedad del pueblo.

Luis piensa que es una pena perder la iglesia: «alguien tendría que hacer algo por reconstruirla o, al menos, para que hubiera una ermita». Desde hace tres años el pueblo ha recuperado la festividad de la Virgen de las Nieves, que se celebra el sábado siguiente al 5 de agosto, y asegura que «mucha gente sube para festejarlo». Luis ha conseguido traer de vuelta a la iglesia, para la señalada fecha, la imagen de la Virgen de las Nieves que durante todo el año descansa en el Museo Diocesano de Santillana del Mar.

Además, hace poco se restauró el antiguo lavadero, que hoy en día lo siguen utilizando las mujeres para limpiar las alfombras o los edredones que no entran en las modernas lavadoras. Igual que antaño, no hay mejor sitio para enterarse de los últimos chascarrillos del pueblo y sus alrededores.


Los lobos andan al acecho

Teniendo en cuenta que este pequeño pueblo esta encajado dentro de la Reserva del Saja, si uno guarda silencio y es paciente no tardará en avistar ciervos, corzos o jabalíes rondando por los bosques. Hasta los lobos andan al acecho. Recientemente, en el cercano pueblo de Los Tojos hallaban muerto un cordero y una venado con signos de haber caídos en las fauces de un lobo feroz.

Pero para Amadeo los lobos no son el problema: «el verdadero problema es el venado y los jabalíes, que vienen a comerse las bayas y otros frutos que cultivo en mi huerto». Por lo que cuentan, «hace unos 30 años los ciervos fueron reintroducidos en esta zona», y parece que el entorno les ha gustado tanto que, según dice Luis, «ahora son una invasión, por eso ya casi nadie cultiva nada».

Para finalizar, el pedáneo aprovecha la vista de El Diario Montañés para dejar caer que «si asfaltaran las calles de Colsa antes del verano ya sería la repera». No hace falta pedir más. Y es que en los pueblos sencillos cualquier pequeña mejoría hace que luzcan aún más, si cabe.



Enlace Web

09-02-2010 - Escrito por: espaciorural (ADMINISTRADOR)  

Respuestas:

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
No hay respuestas
2012 - Espacio Rural, turismo rural y casas rurales en España - Aviso Legal