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RUTAS VERDES
RUTA PUENTEDEY-CUEVA DEL ROJO (3.5 Kms)
Desde la plaza de Puentedey tomamos la carretera hacia Villarcayo y cogemos la primera calle de la derecha. Esta calle, posteriormente se convierte en una ancha pista, que deberemos seguir en todo momento, fijandonos en las señales blancas y amarillas que nos indican la continuidad del sendero. La pista va ascendiendo por un bosque de encina y matorral.
Al finalizar la pista nos encontramos con un pequeño bosque de roble, lo atravesamos siempre ascendiendo y al finalizar éste giramos 90 grados a la izquierda. Desde aquí a la Cueva del Rojo hay unos 250 m con el terreno cubierto de boj y sin un sendero claro. La entrada a la cueva se encuentra casi a ras de suelo; nos sirve de referencia un árbol seco cerca de la entrada. La Cueva presenta interesantes formaciones geológicas distribuidas en varias salas. Es imprescindible llevar una linterna potente y respetar las normas de seguridad. Desde la boca de la cueva hay excelentes vistas: a nuestros pies Puentedey y el valle del Nela, a la izquierda los montes de Somo, enfrente los pueblos de Quintanilla Valdebodres, Cogullos y los escarpados valles de Dulla y al fondo Bedón. A la derecha y en la lejanía pueden divisarse los Montes de la Peña. El descenso se realiza por el mismo itinerario.
RUTA NELA-PUENTEDEY (6 Kms)
Es un paseo por la ribera del río hasta llegar a Nela, localidad que hasta la pasada década carecía de acceso para vehículos. Salimos por la carretera de Villarcayo y pasada la primera curva, tomamos la pista de la izquierda. Tras cruzar las vías del tren, descendemos hacia la derecha, dejando el río a nuestra izquierda.
El camino esta cubierto totalmente de vegetación a modo de tunel. Unos metros mas adelante buscamos una senda estrecha que va paralela al río y cruza un pequeño arroyo. Tras atravesar una chopera, con el camino mas ancho, llegamos al puente de Brizuela.
Cruzamos el puente y tomamos cualquier desvío de la derecha, ya que los dos se encuentran junto al río. Subimos un pequeño alto, desde el que hay una buena vista del río Nela, que se encajona entre dos montes, y de la zona de baño. Para llegar al pueblo de Nela solo nos queda descender y volver a subir por el camino de la izquierda.
El regreso hasta el puente ha de hacerse por el mismo trazado. Luego, sin cruzar, con el río a nuestra izquierda, continuaremos por varios senderos de ganado por la falda del monte. Hay que tener cuidado con la piedra suelta y con el fuerte desnivel hacia el río. Tras atravesar un trozo de finca (hay que intentar bordearlas siempre), enlazamos con una pista que va a dar a la carretera. Continuamos a la izquierda hasta Puentedey, y antes de finalizar la ruta, podemos observar una colonia de buitres que anida en la cornisa rocosa que queda a nuestra derecha.
RUTA PAÑO-OJO GUAREÑA (22 Kms):
Para realizar esta ruta en bici de montaña, tomamos la carretera hacia Quintanilla Valdebodres y tras cruzar el puente de la vía, subimos por la calle de la izquierda. Al salir del pueblo, enlazamos con una ancha pista que va ascendiendo y pasa junto a un estanque de agua, zona conocida como Paño. En este entorno existe una interesante cueva, actualmente en estudio.
Tras andar unos kilómetros, llegamos a un punto en el que la pista comienza a descender hacia Santelices. Aquí buscaremos un camino de tractores que parte a nuestra derecha y discurre por una zona llana. Llegamos a Villamartín, desde dónde ascenderemos por el primer desvío asfaltado de la izquierda hasta un pequeño alto. Aquí, por un camino de piedra, descendemos para visitar el entorno de Ojo Guareña: la Ermita de San Bernabe y en la parte baja del valle el sumidero del río Guareña. Volvemos a subir al alto y continuamos la ruta por la otra carretera que desciende. En el cruce seguimos en misma dirección y dejamos Villamartín a la derecha y Cornejo a la izquierda. Más adelante subimos el alto de Retuerta, con buenas vistas de Sotoscueva. Descendemos y dejamos Linares a la izquierda. La carretera pasa por Haedo Linares, Cogullos, Quintanilla y Puentedey. Si tenemos ganas, antes de llegar a Quintanilla, un desvío a nuestra izquierda sube a Sobrepeña y luego baja a Nela. Desde aquí, por la orilla del río llegaremos a Puentedey (ver ruta Nela-Puentedey).
RUTA PUENTEDEY-LAS PISAS (22 Kms)
Esta ruta que parte de Puentedey tras cruzar el puente de ferrocarril, enlaza con una pista que va ascendiendo y pasa junto a un estanque natural de agua, zona conocida como la zona de paño. Aqui giramos hacia la izquierda hasta llegar a una formación rocosa conocida como el Ventanón desde donde se observa un panorama impresionante.
Descendemos hacia el monte "El Encinal" cerca de San Martin de las Ollas, donde existen unas huellas petrificadas en unas lastras calizas, que eran conocidas desde antiguo como "Las hellas del caballo de Santiago" por el gran parecido con la forma de una herradura.
El numero de huellas es abundante, variando el tamaño de sus medidas, la mayor viene a tener unos 80 o 90 cms. de diametro y, la mas pequeña, unos 30 o 40 cms.
Para Rafael Brancas experto en paleontología, las huellas están muy próximas al oligoceno y pleistoceno, es decir, fin del terciario y comienzos del cuaternario (hace 20.000 años), son circulares, abiertas por una parte. El animal no marcaba sus huellas de frente, sino de costado. Era zambo, y este bicho no puede ser otro que el Megatherium.
Esta criatura gigantesca, es el más grande que se conoce. Media 6 mts. de longitud desde el hocico hasta la cola y es probable que pesara 3 toneladas. La cabeza era ancha, parecida a la de los osos y las mandíbulas estaban provistas de músculos fuertes para moler alimento. Se alimentaba de hojas de los arboles.
Cuando andaba, indudablemente lo hacia con los cuatro pies y esta posición tenia por objeto que no se desgastasen las uñas, ya que el megaterio tenia uñas enormes, encorvadas y afiladas.
Desde aquí nos dirigimos hacia el centro de Quintanabaldo, para ascender en busca de las Pisas.
Envuelta por la sombra de un maravilloso bosque encantado en el que junto a las hayas, crecen robles, avellanos y acebos, se descubre una impresionante sucesión de escalonadas cascadas por las que se precipitan impetuosas las aguas del río de la Gándara.
Remontando la corriente de agua, entre agitadas torrenteras, pequeñas cascadas y transparentes pozas, en las que son frecuentes la presencia de la nutria y el pajaro carpintero, la vereda alcanza una llamativa cornisa que anuncia la proximidad de las cascadas principales.
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